Cómo pintar / Guía de supervivencia

Renueva tus paredes sin moverte de casa

En este post explicaremos como repintar una pared ya pintada anteriormente sin tener que mudarnos y sin dolores de cabeza.

Pare ello deberemos tener en cuenta varios aspectos:

 

1.- ¿La pared está en buenas condiciones?

Debemos comprobar que la pintura de la pared está en buenas condiciones y bien adherida al soporte, es decir, que la capa de pintura anterior se encuentre firme y libre de polvo. Si al pasar la mano por encima del soporte no nos ensucias y la pintura no se cae del soporte podremos pintar directamente. De lo contrario, si suelta polvo, es necesario imprimar para obtener unos buenos resultados, ya que la pintura de fondo, puede no ser de una calidad adecuada. Con una imprimación fijadora lograremos una buena adherencia y consolidación del soporte, además de una absorción pareja.

 

2.- ¿Qué pintura tenemos aplicada?

Es importante conocer que pintura tenemos de fondo. Aunque en la mayoría de casos suele ser una pintura plástica convencional, en ocasiones, sobretodo en espacios donde se necesita más resistencia, es posible que nos encontremos con esmaltes sintéticos. En estos casos es conveniente lijar las paredes previamente para abrir porosidad y aplicar una mano de imprimación selladora. Por otra parte, si tenemos una pintura plástica de acabado satinado, siempre es recomendable una lijada suave, con el fin de matar el brillo, y asegurarnos que tenga la adherencia adecuada.

 

3.- ¿Tenemos un color de fondo?

El número de manos que tendremos que dar siempre dependerá del color de fondo que tengamos y del color que queramos aplicar. Si utilizamos una pintura de una calidad media-alta, con una mano bastaría siempre y cuando repintemos con el mismo color. Si el color no es muy diferente con dos manos debería ser suficiente y si es totalmente diferente aplicaremos tres. En este último caso es aconsejable dar una mano de blanco antes ya que la cubrición suele ser más alta. Si optamos por usar una pintura más económica el número de manos necesarias puede aumentar.

 

4.-¿Tenemos problemas de humedad?

Si tenemos problemas de humedad, es necesario subsanarlo antes de pintar y además aplicar una pintura adecuada al problema que tenemos.

 

5.- ¿Tenemos agujeros o desconchones?

Cuando tengamos agujeros o desconchones previos, tendremos que enmasillar antes de pintar para obtener un acabado liso y uniforme.

 

Si seguimos estas recomendaciones podremos repintar las paredes de nuestro hogar sin sorpresas y sin movernos de casa.