Cómo defender tu pared de golpes y fisuras

Hoy veremos cómo reparar de manera fácil y rápida esas grietas  que con el tiempo aparecen en las paredes de nuestro hogar .

1.- Tipo de grieta / Tipo de masilla

Lo primero que debemos tener en cuenta es el tipo de superficie y el tamaño de las grietas. Para grietas pequeñas se pueden utilizar productos tapa grietas al uso que son fáciles de aplicar y secan rápido para poder proceder al pintado en pocas horas. Pero para grietas grandes, deberemos escoger masilla al uso para superficies grandes o directamente en polvo. Si la grieta es rebelde y reaparece esporádicamente, existen masillas con fibra, que, al aportar una mayor flexibilidad, evita la aparición temprana de las mismas grietas.

 

2.- Herramientas

Una vez escogida el tipo de masilla adecuada, deberemos tener en cuenta las herramientas a utilizar, generalmente espátula y lija.

 

3.- Aplicación

Si la grieta es muy fina, es recomendable abrirla formando una “v”, para que entre la masilla y se rellene adecuadamente; ya que de lo contrario podría quedar de manera superficial y reproducirse las grietas en pocos días. Si la grieta es muy profunda, es posible tener que dar dos capas, ya que la masilla conforme va secando tiende a mermar. Una vez seca, procederemos a lijar suavemente la superficie para igualar de forma homogénea con el resto de la pared y…¡A pintar!

Estos son los puntos clave a tener en cuenta para reparar golpes y fisuras en paredes interiores.